Una residente del Hospital Rivadavia fue vista manipulando el teléfono del profesional fallecido, Alejandro Zalazar, durante el hallazgo del cuerpo. La fiscalía solicitó allanamientos y secuestró dispositivos electrónicos para su peritaje.
Una residente del Hospital Rivadavia fue observada manipulando el teléfono celular del anestesista Alejandro Zalazar (29) en el momento del hallazgo de su cuerpo en un departamento de Palermo, según relató la hermana del fallecido. El hecho ocurrió en presencia de personal policial y otros presentes. La joven, identificada como Chantal Leclercq (27), no ha sido imputada ni citada a declarar en la causa que lleva el fiscal Eduardo Cubría, ya que aún no está claro si alteró información relevante para la investigación.
Ante esta situación, el fiscal solicitó al juzgado interino a cargo del juez Santiago Bignone una orden de allanamiento en dos domicilios: uno en la Ciudad de Buenos Aires y otro en Benavídez. En un operativo de la DDI de la Policía Bonaerense se secuestraron un iPhone y un iPad, que serán peritados para analizar su posible vinculación con el fallecimiento.
En una denuncia presentada en marzo por la Asociación de Anestesia, Analgesia y Reanimación de Buenos Aires (AAARBA), se registró que Leclercq había reconocido en una entrevista institucional el consumo de sustancias como propofol, ketamina, fentanilo y midazolam, obtenidas según ella en el Hospital Rivadavia, pero aclarando que su uso era fuera del ámbito hospitalario.
