Con más de 600 discos de vinilo, el publicista y melómano Daniel Collinet organiza encuentros donde la música en formato físico invita a dejar el celular de lado. La propuesta, que nació en una biblioteca, se expande a bares y restaurantes de la región.
En un contexto dominado por el streaming y la inmediatez digital, el publicista y coleccionista Daniel Collinet propone un regreso a lo tangible a través de los Vinilos Night, encuentros que ya se realizan en distintos puntos de Corrientes. Con una colección que supera los 600 discos, Collinet busca recuperar la experiencia de compartir un momento alrededor del sonido analógico.
“Yo no soy DJ de profesión, soy un apasionado que escucha música en su casa y un día decidió compartirla”, explica Collinet. Así nació esta iniciativa el año pasado, casi por azar, en una biblioteca. Hoy se expande a bares y restaurantes bajo un formato de café concert o bar de escucha.
Uno de los aspectos que más destaca el organizador es el comportamiento del público durante las sesiones. “La principal virtud de estos encuentros es que la gente se vuelve a conectar. No están pensando en otra cosa, van a compartir, a escuchar o a conversar. Es un refugio frente a la vida digital”, señala.
La propuesta también funciona como puente generacional. Collinet mantiene un intercambio musical constante con sus hijos: él comparte clásicos del rock nacional de los 80 y 90, mientras ellos lo actualizan sobre las tendencias actuales. “Me doy cuenta de que la música logra una conexión que hoy todos decimos que falta. Ver a chicos de la edad de mi hija disfrutando de canciones de los 80 o los 90 es como tocar el cielo con las manos”, describe.
Desde una mirada colaborativa, Collinet entiende los Vinilos Night como una sociedad con los gastronómicos locales. “Yo no vengo a decir soy yo. Vengo a laburar con el dueño del bar para que esa noche se llene, para que la gente conozca su producto. Si al lugar le va bien, nos va bien a todos”, reflexiona. Por el momento, proyecta llevar la experiencia a escenarios más grandes y publicar textos que vinculen vivencias personales con canciones.
