El robo de ganado en la provincia de Corrientes evolucionó hacia una estructura de crimen organizado con logística sofisticada, según autoridades judiciales y policiales.
En la provincia de Corrientes, el robo de ganado ha dejado de ser un delito de supervivencia para transformarse en una estructura de crimen organizado. Así lo definió el senador provincial Noel Breard, quien calificó el fenómeno como “abigeato industrializado”, caracterizado por una logística que supera al hurto tradicional. Magistrados locales señalaron que esta realidad convirtió al delito en una gran organización criminal que opera con impunidad en diversos puntos de la provincia.
El fiscal José Casaré calificó el problema como “un flagelo” que requiere “todos los recursos disponibles” para su combate. En la zona sur de Corrientes, se registraron episodios de violencia, incluidos tiroteos entre la policía y cuatreros a caballo, así como ataques armados contra efectivos del Priar en la frontera.
En distintos operativos, se desmantelaron bandas especializadas: en La Cruz se recuperaron más de 80 vacunos; en Virasoro cayó una organización dedicada al robo sistemático en campos; en Curuzú Cuatiá se desarticuló una banda liderada por mujeres; y en San Roque se detuvo a un remisero que formaba parte de la logística delictiva. También se procesó a un policía por abigeato agravado en Paraje Los Vences.
En la frontera con Brasil, productores alertaron sobre bandas brasileñas que incursionan en suelo argentino. En un hecho registrado, cuatreros extranjeros faenaron dos búfalos en la costa, dejando solo cueros y cabezas. La Prefectura mantuvo tiroteos con delincuentes brasileños y reforzó la vigilancia en el río Uruguay.
El Poder Judicial dictó condenas de cuatro años de prisión para un padre y un hijo, y otras sentencias para personas sorprendidas en el acto. Sin embargo, se registraron críticas por inacción fiscal en La Cruz, que motivaron traslados de ganado secuestrado y pedidos de traslado del fiscal de Paso de los Libres. La Sociedad Rural exigió fiscalías especializadas y el remate urgente de hacienda secuestrada para evitar pérdidas bajo custodia judicial.
Como respuesta oficial, el comisario Lorenzo Baroni lideró una cumbre en La Cruz que articuló acciones judiciales y allanamientos con resultados positivos. Se convocó a ganaderos a reconocer marcas de animales recuperados. Además, se implementó un plan conjunto entre Argentina, Brasil y Uruguay, con despliegue de fuerzas federales como la Prefectura Naval para abordar el delito complejo.
