El proyecto del segundo puente sobre el río Paraná completó la audiencia pública ambiental, un requisito clave para gestionar los créditos internacionales. La obra será exclusivamente para tránsito vehicular.
El proyecto del segundo puente que unirá Chaco y Corrientes avanzó en un trámite administrativo fundamental tras superar un año de demora. En el marco de la audiencia pública para evaluar el impacto ambiental, el titular del Distrito 10 de Vialidad Nacional, David Moulín, explicó que esta etapa es la “llave” para destrabar el financiamiento necesario. “Los organismos internacionales exigen tener aprobado el estudio ambiental para otorgar créditos”, señaló.
Durante la presentación, Moulín aclaró un punto técnico relevante: la estructura será exclusivamente vial, descartando por el momento la posibilidad de que incluya un ferrocarril. Esta decisión simplifica el diseño pero define el alcance logístico del futuro paso, proyectado como un alivio para el actual Puente General Belgrano.
El debate sobre la afectación al ecosistema ocupó una parte importante de la audiencia. El funcionario reconoció que la costa chaqueña sufrirá el mayor impacto en su biodiversidad debido a las características del terreno y la traza prevista. No obstante, aseguró que se trabaja con consultoras para “reducir los daños a la mínima expresión” y que, de ser necesario, se aplicarán esquemas de compensación ambiental.
Al ser consultado sobre plazos, Moulín mostró cautela y evitó dar fechas para el inicio de la construcción. Argumentó que la prioridad actual es cerrar el proyecto ejecutivo de manera integral, con el objetivo de blindar la iniciativa técnica y legalmente para evitar interrupciones futuras.
La realización de esta audiencia marca el fin de un aplazamiento administrativo que se extendió por un año, luego de haber sido diferida en enero de 2025. Con este paso cumplido ante el Instituto Correntino del Agua y el Ambiente (ICAA), el proyecto da un avance en una obra de larga data para la región.
