El proceso de renovación del máximo tribunal argentino se extenderá varios años. Con dos vacantes actuales y otras dos que se generarán por límite de edad, el cambio en la composición de la Corte será gradual y estará sujeto al escenario político futuro.
La composición de la Corte Suprema de Justicia de la Nación no experimentará cambios inmediatos. El proceso de renovación de sus integrantes se proyecta hacia el período 2028-2033, según el cronograma establecido por los límites de edad de los actuales ministros. En la historia del tribunal, sólo tres mujeres han ocupado un cargo de ministra.
Actualmente existen dos vacantes en el alto tribunal. A estas se sumarán otras dos entre 2028 y 2030, cuando los ministros Ricardo Lorenzetti y Carlos Rosenkrantz alcancen la edad límite de 75 años. Rosenkrantz, de origen correntino, es actualmente una figura clave en la dinámica interna del cuerpo.
La primera mujer en integrar la Corte fue Margarita Argúas, designada en 1970. Durante gobiernos democráticos, fueron incorporadas las doctoras Carmen Argibay (2004) y Elena Highton de Nolasco (2004). La salida de esta última en 2021 generó especulaciones sobre una posible ampliación del número de miembros, posibilidad que fue descartada en su momento.
El funcionamiento del tribunal se mantiene mediante los mecanismos de subrogación previstos, que permiten convocar a presidentes de Cámaras Federales para completar el quórum cuando sea necesario. La Corte ha establecido, mediante acordada, que los jueces subrogantes intervengan en causas futuras de naturaleza idéntica para uniformar criterios.
La renovación total del tribunal hacia 2033 coincidirá con un escenario político definido por las elecciones nacionales de 2027 y 2031. Analistas señalan que este proceso podría darse en un contexto de posibles reformas políticas orientadas a modificar el sistema de representación partidaria y los métodos de votación.
