Las condiciones climáticas extremas han incrementado la actividad de ofidios en la ciudad. Autoridades sanitarias y especialistas brindan recomendaciones y destacan la preparación del hospital local.
Las altas temperaturas y la sequía persistente en la región han generado un aumento en los encuentros accidentales con serpientes en la ciudad de Goya. Las autoridades locales confirmaron varios casos de mordeduras, que fueron atendidos con éxito gracias a la rápida intervención médica.
Juan Carlos Peña, responsable del Serpentario local, explicó que el comportamiento de estos animales está directamente relacionado con el clima. “Por las altas temperaturas y la sequía, las serpientes están cambiando de lugar. Es normal que suceda, convivimos con estos animales”, señaló en declaraciones a Radio Ciudad. Según el especialista, esta situación podría extenderse hasta el mes de mayo, cuando las temperaturas comiencen a descender.
Un dato que llamó la atención fue la aparición de ejemplares en zonas urbanas transitadas. Peña reveló que, hace dos semanas, una mujer fue mordida por una yarará de la cruz en la calle Lavalle. El experto aclaró que, al ser animales de sangre fría, buscan lugares sombríos o frescos para regular su temperatura, lo que a veces las lleva a patios o veredas.
Ante esta situación, Peña enfatizó la importancia de la prudencia y la velocidad para buscar atención médica, desestimando por completo el uso de “soluciones caseras” que pueden agravar el cuadro. Sin embargo, llevó tranquilidad respecto a la capacidad de respuesta sanitaria. Destacó que el Hospital Regional de Goya cuenta con el stock necesario de suero antiofídico y personal capacitado. “Con cuatro sueros se puede mantener viva a una persona tranquilamente; tenemos el orgullo de contar con un hospital preparado para esto”, aseguró, confirmando que los pacientes atendidos recientemente evolucionan favorablemente.
Finalmente, se recordó que el calor también propicia la aparición de otros animales como alacranes y arañas. Se recomienda extremar la limpieza en los hogares y evitar introducir las manos en huecos o debajo de escombros sin la protección adecuada.
