El Ministerio Público recordó que las amenazas anónimas, incluso si son falsas, constituyen un delito penado con hasta 10 años de prisión y pueden acarrear responsabilidad civil para los padres de los involucrados.
La comunidad educativa de Corrientes ha registrado en los últimos días la aparición de mensajes anónimos, en bancos, paredes de baños y redes sociales, que anuncian supuestos ataques armados en instituciones escolares. Frente a esta situación, las autoridades judiciales emitieron un comunicado para alertar sobre la gravedad de estos hechos.
El Ministerio Público destacó que estas acciones están tipificadas como delito en el Código Penal Argentino. “No es una broma; es un DELITO y puede tener consecuencias para vos y tu familia”, señaló el organismo. Las penas pueden alcanzar hasta los 10 años de prisión, dependiendo de la naturaleza y el contexto de la amenaza.
Además de las sanciones penales, se remarcó la responsabilidad civil. Los padres o tutores de los menores involucrados podrían enfrentar demandas por los daños causados y por los costos de los operativos de seguridad que se activan con cada alerta.
Las autoridades explicaron que estas falsas alarmas no solo generan un impacto emocional en alumnos y docentes, sino que también movilizan recursos críticos de seguridad, como fuerzas policiales y equipos especializados, desviándolos de otras posibles emergencias reales.
Asimismo, se aclaró que el anonimato en estos casos es relativo, ya que “los anónimos dejan rastro digital y físico”. La justicia cuenta con herramientas para rastrear el origen de los mensajes, incluso después de ser borrados.
Ante esta situación, se recomienda a la comunidad educativa:
- No compartir ni difundir los mensajes amenazantes.
- Reportar de inmediato cualquier amenaza a las autoridades escolares y policiales.
- Dialogar en el ámbito familiar sobre las graves consecuencias de este tipo de actos.
El Ministerio también recordó la disponibilidad de la línea del centro de asistencia al suicida (0800-345-1435) para quienes atraviesen momentos difíciles o tengan pensamientos de autolesión o de dañar a otros.
