3, marzo, 2026
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Las prioridades de Kicillof: 3% a la docencia, 424 millones de dólares a los acreedores

El lunes 2 de marzo la Provincia de Buenos Aires vivió una jornada que condensó, como pocas, la contradicción de fondo de la política provincial. Por un lado, la docencia realizó un paro de altísimo acatamiento y sostuvo el no inicio de clases, por primera vez en los seis años de mandato de Axel Kicillof, como respuesta a la miserable propuesta salarial del 3%.

Ese mismo día, sin embargo, la Provincia giró alrededor de 424,5 millones de dólares en concepto de capital e intereses a bonistas extranjeros —según informaron diferentes medios— correspondientes a la deuda contraída durante el gobierno de María Eugenia Vidal, que Kicillof continúa honrando puntillosamente, a pesar de haber dicho durante su campaña que era una deuda ilegítima. También llama la atención, que en la hora y media que expuso Kicillof ante la Asamblea Legislativa, ese mismo día, no hiciera mención a ninguno de estos dos temas.

El contraste es brutal: “no hay plata” para recomponer salarios de miseria, pero sí hay dólares que se pagan puntualmente para la deuda. La medida del 2 de marzo unificó la bronca salarial que hay en docentes, estatales, obreros del Astillero, judiciales, y empujó acciones de ATE en el Puente Pueyrredón, y la movilización docente a Capital, en un cuadro donde distintas franjas del empleo público enfrentan el mismo problema: ingresos que pierden frente al costo de vida y paritarias a la baja. Pero las direcciones sindicales se niegan a un plan de lucha unificado.

En ese marco, el no inicio docente tuvo además continuidad por abajo: la oposición Multicolor y sectores combativos impulsaron paros y plenarios para exigir un plan de lucha real contra el techo salarial, no medidas testimoniales.

El dato del día: USD 424,5 millones para bonistas, 3% para salarios

De acuerdo al medio La Tecla, el 2 de marzo la Provincia afrontó un vencimiento internacional por 424,5 millones de dólares: 191,5 millones de dólares de capital y 233 millones de dólares de intereses.

La “coincidencia” con el no inicio deja al desnudo la prioridad: cuando se trata de acreedores, se paga; cuando se trata de salarios docentes, estatales o judiciales, se propone un aumento irrisorio. El gobierno provincial pide “comprensión” a quienes sostienen escuelas y servicios públicos, pero no discute ni posterga el flujo hacia la deuda.

La deuda de Nación a la Provincia

Según informa el propio gobierno de Kicillof la nación debe a la provincia 22 billones de pesos, en fondos no trasferidos, muchos de ellos correspondientes a obligaciones asumidas por el estado nacional como por ejemplo el FONID (que componía el salario docente), los fondos para compensar las cajas previsionales no transferidas, obra púbica etc.

El gobernador ha construido un relato donde todos los “ajustes” en la provincia se explican por ésta causa. Sin embargo, los datos son testarudos. El ahogo económico de Milei contra las provincias no alineadas con su mandato, es un hecho de la realidad insoslayable, de la misma manera que lo es también las decisión política del gobernador de pagar dólar sobre dólar la deuda que dejó el PRO con María Eugenia Vidal (y tomar nueva deuda) y ajustar en salarios, salud, educación y vivienda. Mientras los más ricos mantienen privilegios de todo tipo, se castiga a las y los trabajadores provinciales cada vez más empobrecidos y no se buscan los fondos allí donde se concentran con la aplicación de impuestos a las grandes fortunas, eliminación del RIGI Bonaerense que promete beneficios impositivos a los más poderosos, entre otras medidas que permitan poner el empleo, el salario y las necesidades de las mayorías en primer orden.

Salarios por el piso: una pérdida acumulada que empuja el conflicto

En los seis años de mandato de Kicillof, la caída del poder adquisitivo en el Estado bonaerense y la docencia es del 34,1%, lo que representa un 65,9% del nivel del 2020 cuando asumió Milei. Sin contar, que con Vidal ya se había perdido un 24% adicional.

Lo que se vio el 2/3 no es solo un episodio. Hay señales de que luego de las movilizaciones contra la reforma laboral, que incluyó un paro general (sin movilización de la CGT), movilizaciones (sin Paro de la CGT), que incluyó resistencia a la represión de las fuerzas represivas, pueden haber preparado acciones de lucha masivas por el salario.

En el plano universitario, empieza a crecer la discusión por medidas más duras, como lo vimos con la votación de la asamblea de Docentes universitarios nucleados en ADULP. En Santa Fe, por ejemplo, docentes autoconvocados de Rosario vienen sosteniendo reclamos diarios y el paro de Ctera fue contundente en muchas provincias.

La perspectiva que se abre es clara: el rechazo social a las políticas de ajuste puede encontrar una canalización masiva en las luchas salariales. Organizar esa fuerza desde abajo se vuelve urgente.

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