La paralización de las obras en la Autovía 12 genera preocupación en Corrientes por su impacto en la seguridad vial y el desarrollo. Autoridades provinciales insisten en el cumplimiento de los compromisos asumidos por la Nación.
La pausa en la ejecución de las obras de la Autovía 12 genera un creciente malestar en la provincia de Corrientes, debido al impacto en la seguridad vial y el desarrollo productivo de la región. Legisladores y empresarios se han sumado al reclamo, mientras el Gobierno provincial insiste ante la Nación por la reactivación de esta traza nacional.
El gobernador Juan Pablo Valdés advirtió que la paciencia de la comunidad está agotada ante la falta de avances. “Hoy, la urgencia es la autovía, porque es una obra con la que se han comprometido y ya lleva un plazo más que extendido”, enfatizó. Valdés recordó el compromiso asumido por el ministro del Interior, Diego Santilli, en una visita a la provincia el pasado 30 de enero, donde se habló de avanzar en el tramo que va de la rotonda de la Virgen al acceso al aeropuerto Piragine Niveyro.
Desde la Delegación Regional de Vialidad Nacional, el delegado David Moulin reconoció que la obra sufre una disminución en su ritmo por “un tema financiero que se está resolviendo con el Ministerio de Economía”. Moulin señaló que es una de las 40 obras priorizadas a nivel nacional y expresó confianza en que, una vez superada la restricción financiera, se retomará el ritmo de trabajo.
En el ámbito legislativo, la diputada provincial Sofía Brambilla (PRO) presentó un proyecto de resolución para solicitar a Vialidad Nacional un informe detallado sobre el porcentaje real de avance de la denominada Autopista Urbana de Corrientes.
La situación mantiene en vilo a miles de ciudadanos que utilizan diariamente los accesos a la Capital, mientras las gestiones continúan para destrabar la financiación y reactivar por completo los trabajos.
