El secretario de Energía provincial, Arturo Busso, detalló la convocatoria Almasadi para instalar baterías de gran capacidad en estaciones transformadoras estratégicas, y analizó la saturación del sistema nacional, el freno de la obra pública y el avance de las energías renovables.
El secretario de Energía de la provincia, Arturo Busso, brindó detalles a Info D Radio 106.3 sobre la convocatoria denominada Almasadi, destinada a instalar sistemas de almacenamiento de gran capacidad en estaciones transformadoras estratégicas. Además, analizó la saturación del sistema nacional, el freno de la obra pública y el avance de las energías renovables de cara al cierre de año.
—Se ha lanzado la convocatoria Almasadi para incorporar tecnología de almacenamiento en la provincia. ¿En qué consiste puntualmente este proyecto?
—Se trata de una iniciativa para incorporar almacenamiento en baterías de gran capacidad con el fin de mejorar las condiciones del sistema eléctrico, especialmente durante las épocas de mayor exigencia. La idea es instalar estos sistemas en diferentes puntos de la provincia, en estaciones transformadoras que han sido seleccionadas en conjunto por Cammesa y la Dpec. A diferencia de los antiguos sistemas de generación por combustibles líquidos, este almacenamiento es silencioso y no genera contaminación.
—¿Cuál es el impacto real que sentirá el usuario correntino con esta inversión?
—El beneficio directo será una disminución en los colapsos y cortes que se producen por exceso de demanda no satisfecha. Es una solución para amortiguar los picos de demanda o las restricciones que surgen en las redes de alta tensión. Antiguamente, se dependía de grupos generadores, como los que teníamos cerca del Walmart, que suministraban energía extra en verano; ahora, ese rol lo cumplirán las baterías, entregando la energía almacenada directamente en los puntos de consumo.
—Pasamos un verano con temperaturas que superaron los 40ºC. ¿Cómo respondió el sistema provincial y qué proyecciones tienen para el futuro cercano?
—El balance general del verano fue bueno. A pesar de los pronósticos agoreros y el calor infernal de algunos días, nuestro sistema aguantó y tuvimos una temporada tranquila. Incluso estuvimos mejor que Buenos Aires, donde con menos temperatura sufrieron cortes de muchas horas. Actualmente, el sistema se encuentra en condiciones normales para esta época del año, aunque siempre estamos expuestos a contingencias climáticas como tormentas que pueden afectar postes o líneas.
—Usted menciona la red de alta tensión. ¿Cómo afecta la política nacional de frenar la obra pública a los planes de la provincia?
—El sistema interconectado nacional está saturado por la falta de obras de infraestructura que la Nación debió encarar y no hizo. Con la política actual de «no hay plata», se han suspendido obras de transporte clave. Por ejemplo, nosotros teníamos previsto cerrar un anillo eléctrico por la ruta 118, desde Saladas hasta el empalme con la ruta 12, dentro del Plan Federal 3 con financiamiento nacional, pero eso se suspendió. Ahora estamos buscando alternativas para ejecutar estas obras a través de capitales privados.
—Respecto a los costos, ¿hay novedades sobre la quita de subsidios que estudia el Gobierno nacional?
—Por el momento no tenemos ninguna novedad oficial al respecto. El tema sigue en estudio a nivel nacional y no hay definiciones que podamos comunicar todavía para el interior del país.
—Por último, ¿cómo avanza la participación de las energías renovables en la matriz energética de Corrientes?
—Viene muy bien. Actualmente se están construyendo cuatro centrales en la provincia: dos de 20 MW (en Santa Catalina y Esquina) y dos en Bella Vista de 7 MW y 10 MW respectivamente. En total, estos proyectos sumarán 57 MW al sistema provincial, lo que permitirá que la participación de las renovables en nuestra matriz energética alcance un 42 por ciento. Es importante destacar que se trata de inversión privada y que esperamos que entren en servicio para fines de este año.
