Un proyecto de ley presentado en el Congreso por el diputado nacional por Corrientes, Diógenes González (UCR), junto a sus pares de Chaco y Entre Ríos, propone reformar el régimen de navegación de cabotaje vigente desde 1944 para habilitar a buques extranjeros a operar en múltiples puertos del Litoral. La iniciativa cuenta con el respaldo del gobernador Juan Pablo Valdés.
El diputado nacional de la Unión Cívica Radical (UCR) por Corrientes, Diógenes González, presentó junto a sus pares Guillermo Agüero (Chaco) y Darío Schneider (Entre Ríos) un proyecto de ley para reformar el régimen de navegación y comercio de cabotaje nacional, establecido por el Decreto-Ley N°19.492 de 1944. La iniciativa busca habilitar a buques de bandera extranjera para operar en múltiples puertos del Litoral dentro de un mismo itinerario, con el objetivo de dinamizar la Hidrovía Paraguay-Paraná y potenciar el desarrollo productivo del Nordeste argentino (NEA).
El proyecto se inscribe en una agenda que el gobernador Juan Pablo Valdés había planteado días antes, durante la visita del gobernador bonaerense Axel Kicillof a Corrientes. Valdés afirmó que, bajo la normativa vigente, “para embarcar algo al exterior, tenemos que hacer aduana aquí en la ciudad de Corrientes, volver a hacer aduana para entrar al puerto de Rosario y, finalmente, volver a hacer aduana para salir al mundo”. Contrastó esa situación con el transporte vial, donde un camión carga en cualquier punto y llega a Rosario sin controles adicionales. “Es una ley que ha quedado anticuada y que no se condice con los tiempos modernos de la logística”, sostuvo.
González señaló que el decreto-ley fue concebido en otro tiempo, cuando existía “una flota fluvial del Estado, una marina mercante fuerte y un gran desarrollo de empresas marítimas argentinas”. Agregó que “hoy, lamentablemente, casi no hay empresas nacionales circulando por nuestras principales vías. Lo que vemos todos los días son, sobre todo, empresas paraguayas”.
Qué propone el proyecto
La iniciativa modifica los artículos 3° y 6° del Decreto-Ley N°19.492/44. El régimen actual restringe a los buques extranjeros al tráfico internacional y solo admite excepciones caso por caso, ante situaciones de fuerza mayor o falta de oferta nacional. El nuevo texto introduce una lógica más flexible: la autoridad de aplicación podrá otorgar autorizaciones generales o por tiempo determinado (por ejemplo, por seis meses o un año) cuando lo justifiquen razones de eficiencia logística, integración regional o interés público, habilitando además escalas múltiples en puertos nacionales dentro de un mismo itinerario. Las empresas autorizadas deberán cumplir normativas ambientales, laborales y fiscales, y el Ejecutivo deberá informar al Congreso cada tres meses.
González explicó la motivación política de la iniciativa: “Nos adelantamos al Gobierno nacional porque quisimos mostrar el protagonismo del Litoral. Quisimos dejar en claro que este no es solo un tema de la agenda del Ejecutivo, sino que es una bandera del radicalismo y un tema territorial de nuestra región”.
Una agenda común que trasciende lo partidario
El gobernador Kicillof, durante su visita a Corrientes, se sumó al planteo de Valdés: “Quiero agregar nuestro acompañamiento y solidaridad respecto al tema de la Hidrovía. Necesitamos que la Hidrovía se extienda tanto al Sur como al Norte”. Afirmó que “esto es fundamental para que el Interior y las provincias podamos tener un acceso como corresponde y, al menos, con las mismas condiciones que poseen las flotas extranjeras”.
González sintetizó el objetivo: “Dinamizar la economía de nuestras provincias y dejar de estar condenados a que todo salga exclusivamente por Rosario o Buenos Aires. Si usamos el río, desgastamos menos las rutas y las empresas reducen sus costos logísticos”.
Los puertos correntinos, en el centro del mapa
González repasó la infraestructura portuaria de Corrientes: el puerto de la Capital, operativo; el de Ituzaingó, terminado y en proceso de concesión; y el de Lavalle, un polo productivo agrícola y ganadero en vías de reactivación. Con buques habilitados para hacer escalas sucesivas, todos esos puertos podrían integrarse a rutas internacionales sin las trabas actuales.
El gobernador Valdés puso el acento en el impacto laboral: “El objetivo es que el transporte marítimo recupere su potencial y se generen miles de puestos de trabajo en una industria naval que hace mucho tiempo no los crea”.
