Un puestero encontró una caja de madera con restos óseos humanos fetales en la Represa Guaviraví. La Policía y la Justicia investigan el caso.
Un descubrimiento se registró en la localidad correntina de La Cruz. Un puestero de la zona rural halló una pequeña caja de madera que contenía restos óseos humanos fetales, sumergidos en el barro en las inmediaciones de la Represa Guaviraví.
La Policía provincial y la Justicia iniciaron una investigación para determinar la procedencia del cuerpo y el tiempo que llevaba en el lugar.
El hecho ocurrió el lunes, alrededor de las 18.30, en el sector de bombeo de la Represa Guaviraví. Domingo Cáceres, de 56 años, que trabaja como puestero en las inmediaciones, caminaba por el lugar cuando divisó un objeto extraño semi abierto entre la vegetación y el lodo de la orilla.
Al acercarse, Cáceres encontró una caja de madera de unos 20 centímetros de largo. En su interior, envuelta en una bolsa de nailon anudada, se encontraban restos óseos de un feto humano mezclados con el barro.
El trabajador dio aviso a las autoridades de la Comisaría de Distrito La Cruz. Al llegar al sitio, el personal policial constató que las piezas óseas no presentaban tejidos blandos ni emanaban olor, lo que dificultó una primera estimación forense sobre el tiempo de evolución o los meses que el contenedor llevaba oculto en el predio.
La Fiscalía de Instrucción en turno ordenó el resguardo de la escena y el traslado de los restos para la realización de los peritajes científicos correspondientes. Los investigadores buscan cruzar datos con los registros de los centros de salud locales y no descartan ninguna hipótesis, desde un aborto clandestino de larga data hasta un ritual.
En mayo de 2021, trabajadores de limpieza del basural municipal de Paso de los Libres hallaron dentro de una caja de cartón sellada con cinta los restos momificados de un feto de aproximadamente siete meses de gestación. En ese antecedente, la investigación forense determinó que el cuerpo llevaba meses oculto en un depósito antes de ser descartado. La causa judicial posterior identificó a los progenitores mediante un rastreo de historias clínicas en el hospital regional.
