El rubro carnicero lideró el encarecimiento alimentario en la provincia, según el último Índice Barrial de Precios del Isepci. Una familia tipo necesitó más de 1,1 millón de pesos para no caer en la pobreza.
El rubro de la carnicería se consolidó como el principal motor del encarecimiento alimentario en Corrientes durante el último año. Junto con la verdulería, ambos sectores lideraron las subas interanuales que impactaron de lleno en la mesa familiar de los barrios de la provincia.
Según el informe número 70 del Índice Barrial de Precios, elaborado por el Instituto de Investigación Social, Económica y Política Ciudadana (Isepci), la carne registró un salto interanual del 55,69 por ciento entre marzo de 2025 y el mismo mes de 2026. Este incremento significó que los cortes indispensables demandaron un gasto mensual de 72.699,69 pesos.
En paralelo, el sector de verdulería también mantuvo una tendencia alcista sostenida a lo largo de los últimos 12 meses. Su variación anual alcanzó el 18,87 por ciento, elevando el costo de este apartado a 16.106,63 pesos.
Por su parte, completando los rubros de consumo, los productos de almacén cerraron la medición anual con un avance del 10,30 por ciento. Esto representó un total de 19.627,73 pesos destinados a este tipo de artículos.
Esta dinámica de precios anuales se reflejó fuertemente en las variaciones del último mes de marzo. En los mostradores de las carnicerías, el promedio general subió un 1,94 por ciento, impulsado por fuertes remarcaciones en cortes puntuales como el hígado, que se encareció un 36,25 por ciento, y el asado, que sumó un 28 por ciento.
En las verdulerías, el incremento mensual de marzo se ubicó en un 1,77 por ciento. Las mayores subas se observaron en el zapallo, con una diferencia del 29 por ciento, y en la papa, con un 20 por ciento. Le siguieron la cebolla con un 10 por ciento, la batata con un 9,68 por ciento y la pera con un 1,59 por ciento.
Los artículos de almacén también registraron movimiento y avanzaron un 3,15 por ciento mensual. Se destacaron las alzas en la polenta con un 27,27 por ciento, el queso de rallar con un 26,05 por ciento y el arroz con un 21,43 por ciento, además de la yerba y el queso cuartirolo que treparon un 20 por ciento.
El impacto directo de esta escalada definió el contexto general de la economía hogareña en la provincia. Una familia compuesta por dos adultos y dos niños necesitó destinar 514.861,79 pesos exclusivamente para cubrir la Canasta Básica Alimentaria y no caer en la indigencia.
Al sumar los servicios esenciales, el presupuesto requerido para acceder a la Canasta Básica Total y superar la línea de la pobreza trepó a 1.158.439,03 pesos. Esto representó un incremento interanual del 25,01 por ciento para el costo de vida total.
Dicha suba interanual significa que el grupo familiar debió contar con 231.783,76 pesos adicionales en comparación con marzo del año anterior. En cuanto a la alimentación exclusiva, la suba interanual fue del 26,68 por ciento, equivalente a 108.433,79 pesos más que hace 12 meses.
Observando el corto plazo, el mes de marzo cerró con un incremento del 2,40 por ciento general. Esta suba mensual elevó el costo de la canasta total en 27.145,92 pesos y el de la alimentaria en 12.064,85 pesos respecto a febrero.
Con estos últimos datos, la variación acumulada entre diciembre de 2025 y marzo de 2026 alcanzó el 9,48 por ciento en ambas canastas.
Todos estos indicadores surgen del monitoreo constante de los 57 productos que componen la canasta utilizada por el Indec. El relevamiento territorial para obtener esta información se llevó a cabo en más de 300 negocios ubicados en Corrientes Capital, Empedrado, Goya, Santa Rosa y Curuzú Cuatiá.
