El Consejo Argentino de Oftalmología alertó que adquirir lentes de lectura sin control médico puede enmascarar enfermedades graves y retrasar diagnósticos cruciales para la salud visual.
El Consejo Argentino de Oftalmología (CAO) emitió un comunicado advirtiendo sobre los peligros de adquirir anteojos de lectura o realizar controles visuales fuera del ámbito médico. La entidad remarcó que solo los médicos oftalmólogos están capacitados para diagnosticar y tratar enfermedades oculares, y que el retraso en su detección puede causar daños irreversibles.
“Comprar anteojos de lectura sin consultar a un profesional es riesgoso porque impide detectar enfermedades oculares que pueden no presentar síntomas al principio, como el glaucoma o los tumores”, explicaron desde el CAO. La oftalmóloga Celeste Mansilla (M.N. 10.5617), miembro del consejo, detalló que el examen completo es una oportunidad para detectar patologías que pueden llevar a la ceguera, con muy pocos o ningún síntoma previo.
Uno de los errores más frecuentes, según la institución, es creer que ver bien equivale a tener ojos sanos. “Salud ocular no es ver 20/20. Muchas patologías pueden avanzar sin síntomas y con buena agudeza visual hasta etapas avanzadas”, advirtió Mansilla.
Un control oftalmológico completo debe incluir la evaluación de la agudeza visual, el estudio con lámpara de hendidura, la medición de la presión ocular, la evaluación de la alineación ocular y el examen de fondo de ojo. Estos estudios permiten detectar enfermedades que pueden comprometer la visión de manera irreversible si no se tratan a tiempo.
El doctor Gustavo Bodino (M.N. 61.462), también miembro del CAO, subrayó que el examen, diagnóstico y tratamiento es competencia exclusiva del médico oftalmólogo y recordó una norma central: “Quien vende no receta y quien receta no vende”. La institución alertó que el intrusismo profesional representa un riesgo considerable para la salud visual de la población.
