La obra que conecta Santa Ana con Riachuelo enfrenta un nuevo impasse. El sector constructor local cuestiona la propuesta de pago con bonos del Estado nacional, señalando que afecta la viabilidad económica del proyecto.
La obra de la Autovía 12, que conecta Santa Ana con Riachuelo, se encuentra paralizada debido a cambios en el esquema de financiamiento por parte del gobierno nacional. El sector de la construcción en Corrientes manifestó su preocupación ante la propuesta de saldar certificados de obra mediante bonos estatales, un mecanismo que consideran inviable para sostener los costos operativos.
Gustavo Rosello, presidente de la Cámara de la Construcción de Corrientes, explicó que este cambio en las reglas de pago, anunciado para los períodos 2024-2025, impide a las empresas cumplir con obligaciones inmediatas como salarios y pago a proveedores. “A las empresas, en general, los bonos no les cierran; con eso no pueden pagar sus obligaciones”, afirmó. A diferencia de un certificado de obra, que permite el descuento bancario, los bonos no ofrecen la liquidez necesaria para obras en ejecución.
Originalmente, el proyecto contaba con financiamiento del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), pero esos fondos fueron redireccionados, quedando la obra supeditada al Tesoro Nacional. Rosello señaló que el incumplimiento contractual por parte del Estado es el factor determinante de la paralización.
Esta situación contrasta con las proyecciones oficiales de Vialidad Nacional en Corrientes, que a principios de año estimaban la habilitación del tramo para el primer semestre de 2026. La falta de presupuesto ha postergado ese objetivo, dejando terraplenes sin concluir y afectando a unos 35.000 usuarios que circulan diariamente por la zona.
Ante el escenario, la Cámara de la Construcción buscó respaldo en el Senado provincial, exponiendo que la magnitud de las obras pendientes supera las posibilidades del presupuesto local. Asimismo, la Cámara de Diputados de Corrientes realizó pedidos de informe sobre el estado de la obra.
