El primer Grand Slam de 2026 está signado por los récords y también por las particularidades. En la tercera jornada de la competencia hubo lugar para que los fanáticos queden impactados por una cuestión extratenística. Esta vez no se trató de una dolorosa lesión ni de una manifestación del público, sino de la aparición estelar de Naomi Osaka en su ingreso al court; un instante que quedará grabado cuando se recopilen los principales momentos de este torneo.
En el último partido de la Rod Laver Arena, la japonesa impactó con su atuendo al pisar el Rod Laver Arena: vestido largo, sombrero con velo y paraguas blanco para afrontar su partido de primera ronda ante la croata Antonia Ruzic.
Icónica. Así describieron a Osaka desde la cuenta oficial del Abierto de Australia. Con un outfit único, incluido ese sombrero con telas colgantes, la jugadora japonesa dejó a todos sin palabras, añadiendo un elemento sorpresa a su participación esta competencia.
Rápidamente la imagen de la tenista se transformó en el material más comentado en las redes sociales. Es que nunca antes una deportista en un torneo de esta magnitud tuvo un ingreso tan particular.
Para su look de pasarela, Osaka recurrió al modisto Robert Wun -cuyas piezas han sido lucidas por figuras como Beyoncé, Cardi B y Ariana Grande– para llevar el look al court del Abierto de Australia. La visión de Osaka surgió por primera vez cuando le leía a su hija de dos años, Shai. “Había una imagen de una medusa, y cuando se la enseñé, se emocionó muchísimo”, le contó a la revista Vogue.
En la charla con la revista de moda, la tenista japonesa relata que quedó impresionada por la belleza y la elegancia de la medusa. Entonces, compartió su inspiración con el equipo de Nike, la marca que la viste, quienes incorporaron la criatura marina al look de la jugadora: una sudadera con cremallera en turquesa y verde con efecto tie-dye y zarcillos orgánicos colgando de las mangas, sobre una espalda deportiva a juego. “Se adaptó maravillosamente al movimiento y la fluidez de las capas transparentes del vestido y la chaqueta. Cuando la vi durante la prueba, recuerdo haber pensado: ‘Esto es precioso’, pero también sentí que la historia aún no había terminado”, contó Osaka.
La tenista y su colaborador, Marty Harper, pensaron en el diseñador Wun, cuando vieron una imagen de la pasarela de una de sus colecciones y se comunicaron con él para intercambiaban ideas sobre su uniforme para el Abierto de Australia: “Ambas nos atrajeron al instante sus formas, sus texturas, la forma en que se mueve su obra. Todo encajaba en el mismo mundo que imaginábamos”, contó Osaka.
Wun, que es un aficionado al tenis, se incorporó al proyecto de la tenista: “Naomi y Martin llegaron con una comprensión profunda de cómo es mi mundo. Como aficionado, ya la entendía como atleta, pero poder compartir este momento creativo ha sido increíblemente especial”.
