Los centenares de desplazados encuentran bacterias, hongos y alimañas, por eso solicitan urgente artículos de limpieza. A largo plazo, el pueblo espera por un trabajo de dragado del Riachuelo que ponga fin al drama de las inundaciones.
Aunque existe un pronóstico de lluvias para San Luis del Palmar, la gran mayoría de los evacuados empezó a organizar el regreso a sus hogares. Todavía son centenares de personas desplazadas hasta los 13 centros distribuidos por toda la ciudad. No obstante, una baja sostenida en el cauce del Riachuelo hace suponer que la normalidad esta cada vez más cerca.
Según precisaron autoridades de Defensa Civil de la Provincia, hasta ayer a la tarde había 387 evacuados en toda la provincia. De ese total 300 pertenecían a San Luis del Palmar y otros se distribuían en Mburucuyá, San Miguel y Empedrado.
“Hoy (por ayer) se movió mucha gente hacia sus hogares. La altura del Riachuelo bajó hasta los 4,21 metros y recuperará la normalidad cuando se acerque a los tres metros”, comentó, en una entrevista con diario época, Bruno Lovison, subdirector de Defensa Civil. El organismos realizó ayer una entrega masiva de kits de limpieza.
“Será un lento regreso, si bien hay casas que ya no tienen agua en su interior, la humedad es terrible”, graficó. Al mismo tiempo que remarcó que a la gente le llevará “tiempo” restablecerse.
Un panorama idéntico dio el párroco de la parroquia San Luis Rey de Francia, Epifanio Barrios, en una charla con este medio. “Los vecinos están limpiando sus casas, hay alacranes y olores insoportables”, describió el sacerdote que siempre colabora con este tipo de contingencias.
Vale recordar que la Iglesia Católica colabora poniendo a disposición templos como San Pantaleón, Virgen del Rosario, La Cruz de Los Milagros, San Francisco, San Miguel e Inmaculada. Otros centros de evacuados son la Escuela 755, la Escuela 802 y el Estadio Municipal Mbaya Soto.
Las soluciones a corto y largo plazo
El sacerdote subrayó que lo que más necesitan en estos momentos son elementos de higiene. Por lo que cualquier donación que sirva para tal fin es indispensable. Las mismas pueden ser acercadas a el templo ubicado sobre Rivadavia 790. “Requerimos productos que sean para desinfectar las casas. Hace falta la desinfección. Químicos que sirvan para quitar las grasas, hongos y el moho”, amplió Barrios.
Por otra parte, el cura sostuvo que ya tiene la promesa del gobernador Juan Pablo Valdés sobre el dragado de 21 kilómetros del Riachuelo. “Este es un trabajo necesario para evitar que las inundaciones sigan repitiéndose. No tenemos fecha, pero tenemos la palabra del Mandatario”, agregó.
En este sentido, el referente de la Iglesia señaló a grupos ambientalistas que en años anteriores se quejaron por las tareas de dragado. “Si bien se pierde un poco de naturaleza deben entender que si no se hacen estas tareas el sufrimiento de la gente es inmenso”, lamentó. A la vez sumó: “Los vecinos también hacen su parte, tiran basura en los canales y luego vienen problemas”.
En esta ocasión, las inundaciones afectaron a familias de todas las clases sociales sin diferenciación. “El desborde del arroyo Pozo de la Patria, que atraviesa toda la ciudad, fue el problema principal”, sentenció. Mientras continúan las tareas de limpieza y asistencia, el descenso sostenido del nivel del Riachuelo permite prever un paulatino retorno a la normalidad en las zonas afectadas. No obstante, las autoridades advierten que la recuperación total demandará tiempo y coordinación entre los distintos organismos. En ese marco, la provisión de elementos de higiene y las obras de infraestructura anunciadas aparecen como ejes centrales para atender la emergencia actual y reducir el impacto de futuras inundaciones.
