Desde hoy hasta el 26 de octubre, Argentina atraviesa un período de gran trascendencia. Corrientes celebra este domingo sus elecciones provinciales, seguida por la provincia de Buenos Aires. El proceso culminará con las elecciones legislativas nacionales, que adoptarán por primera vez la Boleta Única de Papel en todo el país. Entre innovaciones institucionales y tensiones políticas el panorama nacional enfrenta un año decisivo.
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Desde hoy, un nuevo ciclo del calendario electoral argentino comenzó a desplegarse con las elecciones provinciales celebradas en Corrientes. En esta jornada, los correntinos eligen gobernador y vicegobernador, además de renovar cinco bancas en el Senado provincial, 15 en la Cámara de Diputados y cargos municipales en 73 localidades. Se trata de un proceso desdoblado respecto de las elecciones nacionales, enmarcado en la dinámica propia de la provincia.
Corrientes es una de las provincias que históricamente ha optado por desdoblar sus comicios, marcando así el pulso de un proceso electoral propio que, al mismo tiempo, despierta interés en todo el país por constituir una de las primeras citas electorales para cargos a la gobernación dentro de un calendario concentrado en apenas dos meses. En clave nacional, el resultado en Corrientes se interpreta como un termómetro político en vísperas de las elecciones legislativas generales del 26 de octubre.
De este modo, los votantes correntinos fueron los primeros en abrir las urnas en un calendario que tendrá sus momentos centrales en Buenos Aires y a nivel nacional. Las elecciones provinciales correntinas constituyen, en ese sentido, la primera de tres instancias clave para la definición del escenario político argentino.
El desdoblamiento electoral no solo responde a decisiones estratégicas de los gobiernos provinciales, sino también a consideraciones logísticas, presupuestarias y políticas. Corrientes dio así el puntapié inicial al proceso, estableciendo un antecedente que anticipa la intensidad de las semanas siguientes.
ELECCIONES
EN BUENOS AIRES
El segundo hito del calendario electoral se producirá el domingo 7 de septiembre, cuando los bonaerenses concurran a las urnas en elecciones provinciales desdobladas. En esta oportunidad se renovarán 23 bancas en el Senado provincial, 46 en la Cámara de Diputados, además de concejales y consejeros escolares en los 135 municipios de la provincia.
Se trata de elecciones estrictamente provinciales y locales, ya que no coinciden con las nacionales, previstas para octubre. El proceso fue dispuesto de este modo con el propósito de evitar confusiones vinculadas al uso de sistemas de votación distintos: boleta partidaria en la provincia y Boleta Única de Papel en la elección nacional.
El gobernador Axel Kicillof explicó que realizar los comicios el mismo día hubiera implicado dificultades. Esta decisión estuvo acompañada por la suspensión de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (Paso).
En concreto, y de acuerdo con lo establecido, la campaña electoral en territorio bonaerense finalizará el 5 de septiembre, tras lo cual iniciará la veda. La jornada de votación se concretará el 7 de septiembre con la renovación de cargos legislativos y municipales.
Cabe destacar que esta será la primera vez desde 2003, y la segunda desde 1983, que la provincia de Buenos Aires realice sus elecciones en fecha diferente a las nacionales. Se trata, por tanto, de un hecho histórico en el sistema político provincial.
Elecciones nacionales
El proceso electoral culminará el 26 de octubre con las elecciones legislativas nacionales. En esa jornada se renovarán 127 bancas en la Cámara de Diputados y 24 en el Senado. El hecho distintivo será la implementación por primera vez de la Boleta Única de Papel a nivel nacional.
El cronograma nacional establece varias etapas previas. El 16 de septiembre se publicará el padrón definitivo, el 21 de ese mes comenzará la campaña en medios audiovisuales, y el 1 de octubre entrará en vigor la prohibición de actos públicos oficiales. A su vez, el 18 de octubre se prohibirá la publicación de encuestas, y el 24 se iniciará la veda electoral total.
El escrutinio definitivo comenzará el 28 de octubre, y finalmente los legisladores electos asumirán el 10 de diciembre. De esta manera, el proceso cerrará formalmente con la renovación parcial de ambas cámaras en el Congreso de la Nación.
La novedad de la Boleta Única de Papel representa un cambio sustancial respecto de las prácticas electorales tradicionales en Argentina. El nuevo instrumento busca simplificar la votación y reducir irregularidades, fortaleciendo la transparencia del sistema democrático.
En ese sentido, la elección nacional de octubre no solo implicará una renovación legislativa, sino también una innovación institucional de alcance federal, con impacto en el futuro de los procesos electorales.
Singularidad histórica
Entre hoy y el 26 de octubre, Argentina atraviesa un período electoral de notable densidad, concentrado en apenas ocho semanas. Durante este lapso, las decisiones adoptadas por los distintos actores políticos evidencian cómo el sistema electoral argentino articula tradiciones provinciales con innovaciones institucionales que prometen marcar un antes y un después en la manera de votar.
En este contexto, los ciudadanos se convierten en protagonistas activos del proceso, convocados a participar en tres instancias electorales determinantes para el futuro político inmediato del país. Estas jornadas permitirán redefinir los equilibrios locales, provinciales y nacionales en un período extraordinariamente breve, otorgando a cada votación un carácter estratégico y trascendental.
La concentración de elecciones en tan corto plazo transforma a este calendario en uno de los más intensos y significativos de los últimos años. Argentina se prepara, de esta manera, para un proceso electoral complejo y decisivo, cuyo desarrollo resultará determinante en la configuración del mapa político del país.
Motivos de los
desdoblamientos
De acuerdo con las autoridades provinciales de ambos distritos, tanto el desdoblamiento electoral en Corrientes como el de Buenos Aires responde a un conjunto de factores políticos e institucionales. Uno de los principales fue la coexistencia de sistemas de votación diferentes, ya que en las elecciones nacionales regirá por primera vez la Boleta Única de Papel.
El esquema diseñado contempla, en consecuencia, para cada distrito, dos jornadas de votación: el 31 de agosto en Corrientes y el 7 de septiembre en Buenos Aires, para elegir cargos provinciales y municipales, y el 26 de octubre para las legislativas nacionales.
En el plano político, la decisión de desdoblar los comicios reflejó tensiones internas dentro del oficialismo. En Corrientes, se enfrenta directamente el proyecto libertario encabezado por el presidente Javier Milei con el proyecto provincialista liderado por Gustavo Valdés.
En Buenos Aires, la medida también expresó una ruptura entre el gobernador Axel Kicillof y la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner, vinculada a la estrategia electoral frente al proceso nacional.